Un familiar mayor que vive solo: cómo cuidar de él
Vivir en casa el mayor tiempo posible es el deseo de la mayoría de las personas mayores. El riesgo no es tanto la caída o el malestar como pasar horas sin que nadie lo sepa. Es sobre ese plazo sobre el que se puede actuar.
Las señales que deben alertar
- Caídas, aunque sean «sin gravedad», o miedo a caerse.
- Una nevera vacía, medicamentos olvidados, correo que se acumula.
- Pérdida de peso, cansancio inusual, momentos de confusión.
- Llamadas cada vez menos frecuentes, una persona que ya no sale.
Hacer la casa más segura
- Luz por todas partes, sobre todo de noche entre el dormitorio y el baño.
- Sin alfombras que resbalen ni cables por el suelo.
- Barras de apoyo en el baño y, si es posible, una ducha a ras de suelo.
- Los objetos de uso diario a la altura de la mano, para no tener que subirse a nada.
No quedarse solo después de una caída
Tras una caída, una persona mayor que no puede levantarse puede quedarse horas en el suelo. Las soluciones:
- La teleasistencia: un botón en colgante o pulsera conectado a una central. Infórmese en los servicios sociales de su municipio sobre posibles ayudas para costearla.
- Un teléfono siempre encima, con la detección de caídas activada si el aparato la ofrece.
- Una cita diaria: una llamada o un mensaje a una hora fija. Si no hay respuesta, debe seguir una visita.
Si encuentra a un familiar en el suelo, no lo levante bruscamente: pregúntele si le duele y llame al número de emergencias de su país (112 en Europa) en caso de dolor, malestar o confusión.
Romper el aislamiento
- Existen visitas de voluntarios y líneas de escucha: en muchos países hay una línea de escucha para las personas mayores aisladas. Infórmese en su municipio o en los servicios sociales.
- Un club, una comida compartida, una actividad en el ayuntamiento o en el centro social.
- En caso de ola de calor, infórmese en su municipio sobre si existe algún sistema para que le llamen durante las fuertes temperaturas.
Si sospecha un maltrato
En muchos países existen líneas de escucha para las personas mayores o con discapacidad víctimas de maltrato, y para sus allegados: infórmese en los servicios sociales. En caso de peligro inmediato, llame al número de emergencias de su país (112 en Europa).
Otras guías
Siete pulsaciones del botón de encendido, con el teléfono en el bolsillo: sus allegados reciben su ubicación, fotos y el sonido durante toda la alerta, y con una sola pulsación avisan a los servicios de emergencia. Descubrir SOSBY